Frase de la semana

Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas. Facundo Cabral

sábado, 8 de marzo de 2014

Y Dios me hizo mujer



Por Gioconda Belli

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.



sábado, 1 de marzo de 2014

No quiero

No quiero engalanar tu alma,
 ni ser la promesa que rompe 
la esperanza creada. 
No quiero ser la persona 
que te lleve al cielo
 por un engaño concebido, 
ni la ilusión sobrada 
del tiempo que quieres.

              JCMP

Llenarte de besos

Quiero llenarte de besos por doquier
con la noble misión de eliminar el frío de tu cuerpo,
para compartir el calor emanado del mío.
Es tan sólo mi pequeño deseo
con el que engatusaré a Morfeo
para por lo menos en el mundo del ensueño
pueda cerca de ti estar,
y así con esa manera peculiar
cumplir lo primero:
Besar por doquier tu cuerpo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Para qué?



Esa costumbre solo mía
de entregar mi corazón sin medida…
Esa costumbre que me lleva…
a deshacer y hacer
a desear y querer
a amar y seguir.

Entregar parte de mis secretos ¿para qué?
Me abriste tal como a una botella de vino.
A la fuerza y el corcho se disparó
¿para qué?
Cuando en la vida normal,
de mi aburrida y trillada mente
 soy como una cebolla 
 a la que se pela capa por capa
¿Para qué?

Seguir, disfrutar, caer y seguir.
Esa soy yo.
No seré la tonta que diga:
Yo no caeré otra vez. ¿para qué?

Pero me acerco y te alejas más,
Penetraste esa capa, ¿para qué?
Ahora tengo miedo de que se rompa
y deje entrar a cualquiera.
A pesar de que no quiero,
sigo preguntando ¿Para qué?

Esperas que yo olvide,
que no te espere,
dejando a un lado
mi ya de por si naturaleza paciente.
No sé que carajos hacer o decir
para tocar ese corazón egoísta y duro 
del que te has proveído 
para hacerlo inquebrantable
a la vista de otros. ¿Para qué?

¿Para ser una persona simple, 
que no se complica, 
que pareciera no disfrutar 
de los pequeños momentos de la vida? 
¿Para qué?

La tristeza me sumerge
en el bolsillo de tu abrigo oscuro.
La bufanda negra y gris como tu alma, 
me corta la respiración
cuando los detalles no importan, 
cuando quiero intentarlo y tú no. 
Pienso ¿para qué?

“No te haré esperar”
¡Y tú quién carajos te sientes
para decidir qué haré
y que sentiré cuando te vayas!
No pretendas que no escribiré,
que no llamaré
pero sobre todo que no te extrañaré, 
aunque no deje de preguntar:
¿para qué?

¿Para qué abres esa ventana 
si la vas a dejar abierta 
a los cambios bruscos del clima de mi corazón?
Si, si, ya recuerdo, yo te di permiso.
Prometiste muchas cosas,
¿para qué?
Las promesas hoy en día
son palabras vacías,
humanamente el error de hacer voto 
por aquello que no podemos cumplir 
porque no está en nuestras manos.

No esperes que no te quiera,
cuando has abierto mis heridas
para hacerlas sangrar por última vez.
Cuando todo el pasado, es pasado
y queriendo comenzar de nuevo
esperar lo inesperado,
pero sobre todo intentar
lo único que no he intentado,
hacer lo que nunca he hecho.

Prometiste no hacerme llorar,
no romper mi corazón
¿para qué?
Pero no te preocupes,
tú no lo harás,
sino la promesa
de un amor diferente,
reflexivo y sincero.
La promesa de un amor
que acepta los defectos.


Yo acepté todo, la historia fue así,
me decidí tarde pero no concibo
la luz del futuro apagada,
no tolero la idea
"de esto se acaba en diciembre."
¿para qué? Aunque la verdad es simple,
las cosas no valen por el tiempo que duran
sino por la huella que dejan,
las más bellas no son perfectas
sino especiales, vivir, vivir y no lamentarse
aunque por ahora eso no me baste.

¿Para qué? ¿para qué? 
Si de cualquier manera ya me encariñe contigo, 
siendo por ahora dos palabras, 
que significa más que esas 9 letras
 y tres sílabas que implican un: 
Te quiero.

jueves, 14 de noviembre de 2013

La paradoja del amor es, ser uno mismo, sin dejar de ser dos

Ya había olvidado lo difícil que es tomar una relación en serio, todo lo que conlleva. Ese desgaste de poner algo de ti para que las cosas sean mejor entre dos personas. No siempre resulta y eso siempre se siente frustrante pero no es infructuoso. Sin embargo, debemos recordar que siempre debe mantenerse esas dos visiones del mundo, nunca juntarlas o unirlas sino se pierde aquello que enamoro. La verdad no sé si me entiendan, simplemente quiero escribir.

Desde hace un par de días que me siento alejada. Terriblemente no veo avance, no siento el mismo interés y las mismas ganas. ¿Acaso tomé una decisión equivocada al embarcarme en esta aventura? La decisión no fue apresurada, me tomé mi tiempo, tanto que la otra persona lo sintió como un cambio brusco.

Por mucho tiempo me resistí a un verdadero tú y yo, solo jugaba al serlo.  Ojala tenga claro que jamás fue mi segunda opción, que por mucho tiempo lo quise dejar en segundo plano porque nunca fue nuestro tiempo. No obstante, ¿quién puede asegurar eso? Si uno no lo hace, el tiempo nunca llega, las oportunidades son como los amaneceres: si uno espera demasiado, se los pierde.

A veces desespero un poco, por mi manera de ser, a veces espero cuando no quiero esperar, es como algo natural. Hoy escuche lo que Erich From decía sobre dar en el Arte de Amar: ‹‹El carácter mercantil está dispuesto a dar, pero sólo a cambio de recibir; para él, dar sin recibir significa una estafa.» Pero al mismo tiempo resulta una contradicción cuando te dice que dar produce más felicidad que recibir, no porque sea una privación, sino porque en el acto de dar está la expresión de la vitalidad.

Y es que ahora más que nuca me resulta difícil el dar, sobre todo cuando antes, sin sonar a canción lo di todo sin esperar nada a cambio y el resultado nunca fue el esperado. Y quiero ser paciente, y quiero ser razonable y no quiero perder mi piso que radica en el aire de una estabilidad bastante vulnerable. Sólo sé que es demasiado pronto para sentirme como me siento y lo reconozco. Lo que no sé es si lo soportaré. 

Una relación no es un acuerdo tácito, mucho menos el amor que pueda surgir. Yo no quiero ser una opción quiero ser la opción. 

miércoles, 23 de octubre de 2013

Diferencia entre enamoramiento y amor.

Erich Fromm en su libro "El Arte de Amar"habla de una diferencia entre enamoramiento y amor.


Nos enamoramos cuando conocemos a alguien por quien nos sentimos atraídos y dejamos caer frente a él o ella las barreras que nos separan de los demás.

Cuando compartimos con esa persona nuestros sentimientos y pensamientos más íntimos, tenemos la sensación de que, por fin, hicimos una conexión con alguien.

Este sentimiento nos produce gran placer, hasta la química de nuestro cuerpo cambia, dentro de él se producen unas sustancias llamadas endorfinas. Nos sentimos felices y andamos todo el día de buen humor y atontados.

Cuando estamos enamorados nos parece que nuestra pareja es perfecta y la persona más maravillosa del mundo. Esa es la diferencia entre enamoramiento y el amor.

Empezamos a amar cuando dejamos de estar enamorados.

¿Qué? Así es.

El amor requiere conocer a la otra persona, requiere tiempo, requiere reconocer los defectos del ser amado, requiere ver lo bueno y lo malo de la relación. No quiere decir que enamorarse no es bueno, al contrario es maravilloso. Sin embargo es solo el principio.

Muchas personas son adictas a estar enamoradas. Terminan sus relaciones cuando la magia de haber conocido alguien nuevo desaparece; cuando empiezan a ver defectos en la otra persona y a darse cuenta que no es tan perfecta como pensaban. El verdadero amor no es ciego.

Cuando amas a alguien puedes ver sus defectos y los aceptas, puedes ver sus fallas y quieres ayudarle a superarlas. Al mismo tiempo esa persona ve tus propios defectos y los entiende. El amor verdadero está basado en la realidad, no en un sueño de que encontraste a tu príncipe azul o a tu princesa encantada.

Encontraste a una persona maravillosa, de acuerdo, pero no es perfecta ni tú tampoco. Encontraste a tu alma gemela, pero también los gemelos discuten y también tienen diferencias.

Amar es poner en una balanza lo bueno y lo malo de esa persona y después amarla. El amor es una decisión consciente.

Muchas veces oímos de personas que dicen que se enamoraron de alguien y que no pueden evitarlo.

¿Qué se supone que es una cuestión de suerte?
¿Qué se supone que amamos por arte de magia?
¿Qué se supone que alguien más tiene poder sobre nosotros?

De ninguna manera. Puedes sentir una gran admiración por alguien, puedes desear tener una relación con alguien, puedes estar muy agradecido por lo que alguien ha hecho por ti, pero... no la amas.

El amor nace de la convivencia, de compartir, de dar y recibir, de intereses mutuos, de sueños compartidos.

Tú no puedes amar a alguien que no te ama, o que no se interesa en ti. El amor verdadero es reciproco. Recibes tanto como das.


Si en este momento, tú mismo tienes un "amor imposible" debes estar molesto conmigo, tal vez estás pensando: ¿Cómo es posible que me digas esto? ¿Qué no ves que es amor lo que siento?

No te culpo, yo también tuve alguna vez amores imposibles y también sentí la frustración de que esa persona no me hiciera caso o me abandonara. Pero te repito. No puedes amar a alguien que no te ama.

Haz este experimento: Llena el espacio en blanco con el nombre de tu "amor imposible"

Amo intensamente a________________ aunque no muestre el más mínimo interés en mi.
Nunca voy a estar con_______________ pero lo amaré por siempre.
Voy a amar a ____________ sin importar que me trate mal o no me haga caso.
Si no tengo el amor de ____________ no amare a nadie más.

¿Cómo te sientes? ¿Alguna de estas frases te suena familiar?.

Las frases anteriores no hablan de amor verdadero, hablan de lo siguiente:

Baja autoestima: tú no mereces ser ignorado por nadie, mucho menos ser tratado mal.
Temor de hacerte responsable de tus sentimientos: si te aferras a alguien que sabes no podrás conseguir, te evitas el trabajo de buscar a alguien que te haga caso.
No hacerte responsable de ti mismo: Si le das a alguien mas poder sobre ti, evitas tomar tus propias decisiones.
Miedo: ¿Qué tal si en lugar de estar sufriendo por esta persona en particular, te olvidas de ella y te pones a buscar alguien con el que si puedas tener una relación?
¿Lo has intentado verdad?, pero no puedes.

Ahora llena las siguientes frases con el mismo nombre:

Pienso que__________ es maravilloso(a) pero como se que hay pocas probabilidades de que exista algo entre nosotros, buscare alguien que este disponible para mi.
Veo que____________ no puede ver lo mucho que valgo, buscare alguien que pueda.
Yo soy un ser humano digno de amor y respeto, si__________ no me lo da, alguien mas lo hará.
Me amo, así que nunca más permitiré que__________ me menosprecie.

Las frases anteriores si hablan de amor verdadero. Amor por ti mismo, que como ya dijimos es la base del amor. En resumen:

El enamorarse no es lo mismo que amar.
Tú decides a quien amar.
No puedes amar a quien no te ama.
El amor está basado en la realidad.
El amor no es ciego.
Si, el amor está basado en la realidad, pero también tus sueños los puedes alcanzar.
Por eso analiza y busca la forma de encontrar el amor en la persona de tus sueños.

"Empezamos a amar no cuando encontramos una persona perfecta, sino cuando aprendemos a ver perfectamente una persona imperfecta."

Alfridina Lalane
Puerto Rico

martes, 5 de febrero de 2013

Esa rara manera de querer...


Esta vez no se sintió débil, fue porque así lo quería. Ella le dijo, ¿Sabes que no es por tonta, verdad? Él contestó: No, es porque me quieres.  

Ella quería saber que sentía. Cuando él se acercó, no se alejó, bailaron juntos a la luz de un monitor, derramó unas lágrimas no por todo lo que había pasado, sino porque en ese momento, cuando lo abrazó se dio cuenta que lo había extrañado y que su corazón aún sentía algo, se dio cuenta que aún lo quería pero ya no debía y no quería estar con él.  Algunos pensarán que fue un sentimiento totalmente contradictorio, pero no fue así.

Ella no quería un contrato de exclusividad, ni siquiera ser la luz y sombra de él. Ella también ama su libertad. Solo quería quererlo, cuidarlo y estar a su lado cuando fuera necesario. Ella solo quería quererlo como él quiere que lo quieran. No obstante, él no pretende quererla de esa misma manera porque de acuerdo a sus ideas no hay un futuro para los dos. ¿Y si mañana alguno de los dos ya no está? ¿Si algunas cosas que tiene planeadas no suceden así? ¿Habrá sido la decisión correcta?

Uno puede amar con todo su corazón, sin embargo, a veces ese amor duele y por ello es preferible dejar pasar y seguir la senda. Es preferible aunque se ame seguir sin sentir tristeza, alejarse, comprender que las cosas nunca son como uno desea. Lo que importa es sentir la certeza de que esa persona existió y cambio algo en ti,  que jamás la olvidarás en esta vida y quizás tampoco en la otra.

 Él dice que la quiere como no imagina pero ella sabe que no como espera. Esa mujer imperfecta miró sus ojos sin entender esa manera de querer. Vivieron tantos momentos  juntos, alocados y hermosos, lo apoyó para lograr un gran sueño. Quizás sea solo eso, añoranza o agradecimiento infinito el cariño que él siente por ella.  

No dolía cada mentira u omisión,  dolía quererlo tal cual es,  con todos esos defectos y que esa persona no lo sintiera, entendiera o valorara. Esa es la batalla interna que ella enfrentaba. Seguir sin él, sin tratar de involucrarse en su bienestar y conformarse con la oración porque no puede hacer más.

El futuro siempre será incierto, hacemos tanto planes respecto a ello que no nos damos cuenta que algunas de esas decisiones afectan no solo nuestro futuro, sino el presente mismo, lo que pudo ser y jamás será. Nos preocupamos tanto por porvenir que olvidamos vivir el hoy.