Frase de la semana

Borra el pasado para no repetirlo, para no tratarte como te trataron ellos; pero no los culpes, porque nadie puede enseñar lo que no sabe, perdónalos y te liberarás de esas cadenas. Facundo Cabral

miércoles, 27 de agosto de 2014

¿Dónde quede yo?

¿Dónde quede con tu decisión? 
Me tomaste de la mano                
y me arrojaste del séptimo piso,  
cuando te di mi corazón.

Mírame y dime algo,
 mi alma está hecha jirones, 
 tu silencio me mata, 
 me desgarra lentamente.

Todas las noches lloro, 
 despierto a la pesadilla 
 preguntándome si fue cobardía,
 ¿dónde está nuestro amor?

Simple cuestión no es, 
 lo comprendo con desvelo 
 pero ¿herir a alguien que te ama
 para salvar a otro, es tú solución?

Me has aniquilado. 
 no concibo este vacío,
me cuesta mantenerme erguida
más por una promesa
sigo en pie bajo la tormenta. 

Me has deshecho, 
 cuando eras mi alegría
 aquella que se me había negado: 
 ame de nuevo y me sentí amada. 

¿Qué pasó? ¿Dónde quede yo, 
cuando tomaste esa decisión? 
 Me preguntó cada noche, 
 cada madrugada 
 y cada mañana. 
 Si pensabas que era fuerte, 
 no lo soy.

Vivo el día con mis ojos nublados, 
con sonrisas robadas
 y un nudo en la garganta, 
 ¿Dónde quede yo? ¿Dónde?
 En medio de la multitud 
 siento ansias por tu ausencia.

El dolor me ciega, 
 la agonía me dobla, 
 el sufrimiento… 
 ese sentimiento vil, 
 me persigue y me desploma.

¿Dónde? ¡Dónde quede yo 
cuando tomaste esa cruel, 
 esa maldita decisión! 
 Trato de encontrar la puerta 
 que me saque de esta ofuscación.

Busco una falsa respuesta 
 que alivie un poco este dolor. 
Quizás un líquido mágico, 
 quizás un nuevo amor.

Duele más por la estúpida ilusión,
 de creer que ya había encontrado 
el verdadero amor. 
 ¿Dónde quede yo? 
 Cuando solo quiero alguien
 que luche por amor.

˃TKNM˃Ago27,2014˃

martes, 26 de agosto de 2014

Ella ganó la batalla

Creo que solo una vez, 
 solo una vez he amada tanto. 
 La travesía fue hermosa 
 pero la tormenta final 
 me dejo estropeada, 
 al borde del abismo.

Después muchas veces intente,
 me enamore una y otra vez, 
 con la ilusión de nuevamente 
 entregarme por completo. 
 ¡Dios! He caído hondo, 
muy hondo en un círculo vicioso.

Me enamoro poco a poco, 
 y lo hago con miedo 
 ¿Merezco más? 
 Eso dicen todos, 
 pero yo no quiero más.
 Solo quiero amor de regreso.

Dicen que mi vida es un drama. 
Todos creen que lo busco. 
 Pero se vive día a día una batalla 
cuando dos personas luchan, 
tratando de ser una, 
 sin confundirse.

El amor no se rindió,
 simplemente caíste, 
 caíste en la trampa 
 de tu propio corazón. 
 No eres cobarde, 
 solo eres el arquitecto.

No confundas la nobleza 
 con tus miedos. 
 A ellos no los confundas 
con tu falta de valor. 
 Lucha por lo que quieres. 
Pero que quede claro,
Si Ella ganó, tú lo permitiste.



<tknm<ago26,2014.

jueves, 7 de agosto de 2014

La vida no es seriedad

Caras vemos al pasar,
caras llenas de ansiedad
caras vemos frente a frente,
caras llenas de seriedad.

No sabemos el rumbo,
no sabemos el sufrir
pero si sabemos saludar
y sabemos sonreír.

Desde el taxista hasta el dulcero,
desde la señora del tamal,
hasta el ser que parece intrascendente
en tu devenir diario,
te puede robar una sonrisa.

¿Quién nos dijo que no 
podemos trabajar con una sonrisa?
¡Quién nos dijo que la seriedad,
la pulcritud y la excelencia 
de nuestra labor está peleada 
con la alegría de nuestros días!

Mi padre me dijo un día:
“El trabajo es para ayudarse 
no para matarse” Así que…
a mantener la sonrisa fresca
como la esencia del día.

La humanidad y su apatía,
su conformismo y vanidad,
su inconformismo y rebeldía
se debe a que cada vez más
nos sumergimos en la burbuja
de solo vivo para mí.

Muy seguro estás que respiras,
pero ¿estás seguro de que vives?
Por eso te sugiero que observes,
voltees y sonrías, vas a vivir más.

¡No! La vida no es seriedad,
en todo caso es disciplina,
es sudar la gota gorda,
es decir:
“me costó pero aquí estoy”,
es salir y romperse la madre
con una sonrisa iluminadora.

TKNM

sábado, 8 de marzo de 2014

Y Dios me hizo mujer



Por Gioconda Belli

Y Dios me hizo mujer,
de pelo largo,
ojos,
nariz y boca de mujer.
Con curvas
y pliegues
y suaves hondonadas
y me cavó por dentro,
me hizo un taller de seres humanos.
Tejió delicadamente mis nervios
y balanceó con cuidado
el número de mis hormonas.
Compuso mi sangre
y me inyectó con ella
para que irrigara
todo mi cuerpo;
nacieron así las ideas,
los sueños,
el instinto.
Todo lo que creó suavemente
a martillazos de soplidos
y taladrazos de amor,
las mil y una cosas que me hacen mujer todos los días
por las que me levanto orgullosa
todas las mañanas
y bendigo mi sexo.



sábado, 1 de marzo de 2014

No quiero

No quiero engalanar tu alma,
 ni ser la promesa que rompe 
la esperanza creada. 
No quiero ser la persona 
que te lleve al cielo
 por un engaño concebido, 
ni la ilusión sobrada 
del tiempo que quieres.

              JCMP

Llenarte de besos

Quiero llenarte de besos por doquier
con la noble misión de eliminar el frío de tu cuerpo,
para compartir el calor emanado del mío.
Es tan sólo mi pequeño deseo
con el que engatusaré a Morfeo
para por lo menos en el mundo del ensueño
pueda cerca de ti estar,
y así con esa manera peculiar
cumplir lo primero:
Besar por doquier tu cuerpo.

jueves, 28 de noviembre de 2013

¿Para qué?



Esa costumbre solo mía
de entregar mi corazón sin medida…
Esa costumbre que me lleva…
a deshacer y hacer
a desear y querer
a amar y seguir.

Entregar parte de mis secretos ¿para qué?
Me abriste tal como a una botella de vino.
A la fuerza y el corcho se disparó
¿para qué?
Cuando en la vida normal,
de mi aburrida y trillada mente
 soy como una cebolla 
 a la que se pela capa por capa
¿Para qué?

Seguir, disfrutar, caer y seguir.
Esa soy yo.
No seré la tonta que diga:
Yo no caeré otra vez. ¿para qué?

Pero me acerco y te alejas más,
Penetraste esa capa, ¿para qué?
Ahora tengo miedo de que se rompa
y deje entrar a cualquiera.
A pesar de que no quiero,
sigo preguntando ¿Para qué?

Esperas que yo olvide,
que no te espere,
dejando a un lado
mi ya de por si naturaleza paciente.
No sé que carajos hacer o decir
para tocar ese corazón egoísta y duro 
del que te has proveído 
para hacerlo inquebrantable
a la vista de otros. ¿Para qué?

¿Para ser una persona simple, 
que no se complica, 
que pareciera no disfrutar 
de los pequeños momentos de la vida? 
¿Para qué?

La tristeza me sumerge
en el bolsillo de tu abrigo oscuro.
La bufanda negra y gris como tu alma, 
me corta la respiración
cuando los detalles no importan, 
cuando quiero intentarlo y tú no. 
Pienso ¿para qué?

“No te haré esperar”
¡Y tú quién carajos te sientes
para decidir qué haré
y que sentiré cuando te vayas!
No pretendas que no escribiré,
que no llamaré
pero sobre todo que no te extrañaré, 
aunque no deje de preguntar:
¿para qué?

¿Para qué abres esa ventana 
si la vas a dejar abierta 
a los cambios bruscos del clima de mi corazón?
Si, si, ya recuerdo, yo te di permiso.
Prometiste muchas cosas,
¿para qué?
Las promesas hoy en día
son palabras vacías,
humanamente el error de hacer voto 
por aquello que no podemos cumplir 
porque no está en nuestras manos.

No esperes que no te quiera,
cuando has abierto mis heridas
para hacerlas sangrar por última vez.
Cuando todo el pasado, es pasado
y queriendo comenzar de nuevo
esperar lo inesperado,
pero sobre todo intentar
lo único que no he intentado,
hacer lo que nunca he hecho.

Prometiste no hacerme llorar,
no romper mi corazón
¿para qué?
Pero no te preocupes,
tú no lo harás,
sino la promesa
de un amor diferente,
reflexivo y sincero.
La promesa de un amor
que acepta los defectos.


Yo acepté todo, la historia fue así,
me decidí tarde pero no concibo
la luz del futuro apagada,
no tolero la idea
"de esto se acaba en diciembre."
¿para qué? Aunque la verdad es simple,
las cosas no valen por el tiempo que duran
sino por la huella que dejan,
las más bellas no son perfectas
sino especiales, vivir, vivir y no lamentarse
aunque por ahora eso no me baste.

¿Para qué? ¿para qué? 
Si de cualquier manera ya me encariñe contigo, 
siendo por ahora dos palabras, 
que significa más que esas 9 letras
 y tres sílabas que implican un: 
Te quiero.